29 ago. 2017

Isla de los Toraja

Como el mar rojo, tu mano se extendió abriéndome.

A
Dentro

Para
Sobre
Un acordeón de los pliegues.

El ego nunca es amigo del amor.

Los puñales recibidos en invierno.
Sólo una mujer bañada en creencias,
posterga pedirle ayuda a su tótem.

La muerte no me encontrará despavorida.
Ni desolada por no haber encontrado la causa de mi ausencia.
Expuestos los tatuajes serán enmarcados.
Mis trozos desparramados hasta las córneas en humanos.

Con travestis despedirán a la flor de terciopelo,
llena de espinas y no la corona de Cristo precisamente.

Una pequeña que se salva de las olas,
sin padre camina desnuda hacia el mundo que la ve levitar.

23 ago. 2017

Taijitu

Se derrite el sol en 
                                   mí,
cobija el dintel en el terremoto del 
                                                       yin.
Las brasas bajo el techo,
el escudo de lágrimas guardan la sal del agua.

El a mor es la valentía del inteligente.

Ni esperanza,
ni miedo.
Ni éxito,
ni fracaso.

La cuenca vacía de los ojos.
                           (Nos podrimos por las mismas larvas).

Cuando nos volvemos peces, el mar se convierte en el concreto que destruye el pasado.
La mirada perdida esperando la primavera.
En la urna de mis abuelos, el beso en la mejilla de mi amado traicionero.
La luna me grita las palabras escondidas en su menguante.

En esta Tierra ansiosa no debo ser,
mientras camino por el hilo de la vida y la muerte.

Aquellos funestos recuerdos y predicciones,
los hago volar con el poder de la determinación.


23 jul. 2017

Las cartas

Maga colgada, emperatriz del cambio.
Él me dijo, la intriga,
como si hubiera un universo que desborda.

Lo amé desde la segunda vez que lo volví a ver.
Los años lo volvieron hombre,
y la plenitud en mi cuerpo
lo llamaba.

Yo no sentí el deseo que sentí con otros hombres,
la fugacidad del placer y las caricias nocturnas.
Con él quise los días,
los mares por la mañana.

Una mujer que no vuela se vuelve pez.
Quiero nadar con el pez de río que tomó forma humana.

Importará lo material a la crudeza del amor?
Perecerán todas las corazas del mundo
ante el dolor sublime de estar vivos.

Sin la certeza de un suelo confortable.
Ícaro se lanza a los cielos para llegar al universo
detrás de mis ojos, como los describe.
Hace de esta noche la incertidumbre más bella.

Los miedos que se esconden entre mi mente.
Mi primer paso al humedal.
Es un ser que sutil me apresa
en la noche de luna llena.

Un día


Un día le dijeron a un poeta
por qué no haces poemas felices?

Este juglar
, bardo, coplero, poeta, rapsoda, trovador, vate, aedo, recitador, adivino, vaticinador, literato, autor, escritor, versificador, poeta, versista, cáncer marxista, condoro de pareja noventera chilena, homosexual y provinciano pensó:

El pueblo sin fotografiar, observando el abrazo de la señora y su peluca de tony vendiendo popcorns cuando se cruza con su amigo el curagüilla con jockey desteñido.
La estufa cruje y se cae el ollín solo.
Los siete orgasmos después del sexo con amor.
El chacal de la trompeta con mi tata.
El hipo de la risa.
Pasando piola volao' en la pega.
Inmunidad a la caña.
La destrucción del capitalismo.
Los semáforos verdes cuando voy atrasado.
Gol de Chile, quizás eso no.
Pagar mis deudas.
Viajar y ganarme el kino.


A lo que le respondió: un día escribiré un poema feliz, pero los poemas felices son los peores.

2300


En el 2300 la infancia sigue siendo menores comiendo pescado vietnamita.
La corriente de Humboldt la pescaron pa' la monarquía inglesa.
Sólo la cumbre más alta conserva lo natural.

¡Agua! dicen todos mientras despliegan las armas sauditas. Dinastía Trump V.

Somos la plaga.
Pandemia la humanidad.
SIDA del Planeta.
Mutamos para destruir.

En el 2300 te entrego el poema,
ahora que eres barro y cráneo,
salto en tu tumba cantando una villera que odiabas.

En el 2300 no hay espacio aún pa' los viejos que se velan entre ellos como mi vecino Don Rubén y sus quince gatos cuando se murió quedaron huachos famélicos y se los comieron los perros no hay pausas para ir a ver los abuelos.

Los lentes de sensaciones virtuales.
Los japos se masturban con cosiacos similares a una vagina.
Pero aquí el masho latino embaraza,
aborta misión, en el 2300 igual.

En el 2300 todavía siguen creyendo que mi poesía es autobiográfica.
Me criogenicé para decirles mi frase favorita: "se los dije".





16 jun. 2017

Planos

Saliendo del cuarto.
En el auto subterráneo, la neblina y el amigo,
su ropa son gajos de naranja.
Dice: Conducir es caminar.
Nos vamos a morir.

Todo se quedó adentro, sin llave.
El frasco está cerca pero lejos.
El viaje me hace sentir
Ín
fi
ma.

En un mundo donde puedo escribir en un sobre de aviso de seguros.
Soy. Soy sola una persona que escribe mal,
mientras observa el morado verde de las hojas en la noche.
Y los pequeños arcoíris entre medio de cada espora.

Se me desfragmenta el corazón,
no hay límites, ser panóptica.
Soy. Soy solo una persona compulsiva
con la razón de encontrar sentidos a la existencia.

Adiós todo.
La guerra política esta noche no.
La toalla blanca está repleta de terceros ojos.
La risa abunda en la boca de los tontos,
Amo ser una tonta.

El cielo y las estrellas son mandalas sobre mí.
Los tres volcanes del lago Calafquén.
Amanece y estos tres vibran incandescentes.
Son lava palpitante sobre el lago.
Y medito pensando en el microsegundo más lindo de la vida,
como cuando desperté en su cuello.

Cae el peso del mundo.
Ya no soy más Atlas,
Una ex titán descubre los planos.
Ahora Prometeo se reencarna en las cumbres.
He descubierto el fuego en la punta de mis dedos.

Soy la madre oceánide,
Clímene en la última faja de tierra.
Me he liberado,

y sólo yo sé el secreto de lo visto con estos ojos. 

Los monstruos de mi casa

Basado en el nombre del documental


Los monstruos de mi casa
Se esconden en la luz
En la escuela es sólo mi abuela.
Y la rabia que siento yo por dentro.

Los monstruos de mi casa.
Me esperan cada noche.
Me miran con el rabillo del ojo.
Me bañan en yogurt ácido.

Los monstruos de mi casa.
Se arrastran silenciosos.
Una busca las paredes para no golpearse,
cuando el grande ruge.

Los monstruos de mi casa
Me persiguen por las noches,
los ojos rojos inyectados,
mi daño, tan herido.

Los monstruos de mi casa
Vivimos sin ventanas.
Me conducen en su auto.
Podría ser una jaula.

Los monstruos de mi casa.
Se blanden en batallas.
Papá ve porquerías.
Mamá llora y grita.

Los monstruos de mi casa.
Tienen lenguas vergonzosas.
De atracciones sospechosas.
Y la rabia que siento yo por dentro.