28 jun. 2012

Rauda y veloz (anticipa catástrofe de Luna)


De lejos te mira Luna
Eclipsada ante ti
Tú le gustas pero no lo sabes
Tal vez es mejor así.

El invierno aletarga
Otoño ya se llevó vidas
Luna te mira y tú no te percatas
¿Crees que mira sus libros?

La Amárquica Pincoya
Excitada ante la condición de mártir
Prueba sustancias y sueña en otros mundos
Su mano estrecha la mano de X
En el silencio… quizá
“La única”
Cobíjenla (desea serlo)
De este mundo que la asusta
Mejor no,
Vayamos a su cama de algas
Y sólo mirémosla en la oscuridad
Repasando con un dedo curioso su silueta
Nada más

Díganle “La única”
Miéntanle un rato.

Luna se siente despojada del asombro universal
Es el horror vacui ante el sin sentido
ASCO A LA REALIDAD
ASCO A LA VIDA
Asco dinero, sexo mecánico, miradas recalcitrantes

¿Dios ves esto? o tus fanáticos nos lincharán prontamente

El sol de invierno no es nítido
La noche desata Pincoya
Y necesita manos en un cuerpo muerto que revive por cada gemido del otro.

Este invierno será tan horrible
Mientras Rimbaud y Baudelaire no ayudan y se ríen por cada letra que Luna absorbe

SED NON SATIATA

Ve demonios que rondan en espacios disolubles 
Mujer: tírenle sus cabellos
En la violencia placentera de esta pantera negra
Latina y a carne viva
                                               ¡FUEGO!
De las cenizas crearemos lo que soñamos amor divino, luego haremos la libación, y yo tomaré esta pócima de veneno y me iré a donde nadie sabe con certeza.

23 jun. 2012

Reminiscencia


Dedicado a Amanda

En los 50’ cuando se iba a morir mi amiga Paquita me contó de sus grandes historias. En los días donde mirábamos el techo esperando que se durmiera.
Relató de esos amores que tuvo de una mirada, los soñaba cada noche* en ellos se casó, divorció y se dio cuenta del anillo que la amarraba a un matrimonio burguesito.
Le encantaba dormir (excesivas horas), ver películas, estar sola escuchando su música. Cuando era más joven la castigaban por llegar borracha a su casa, porque hasta una vez llegó Carabineros. Paquita loca, siempre tranquila, pero tan relajada que no avisaba cuando volvía.
 A Paquita nunca le importó qué pensarían de ella, ahora que la miro, se vestía bonita con sus lanas, mas no le quitaba el sueño estar a la moda, tener la talla ideal; me hacía comer un litro de helado con galletas, Paquita antojadiza yo era su carroñera decía, a mí me ha gustado mezclar sabores, Paquita es más tradicional en lo gustativo.
Paquita le gustaba la buena vida, era como una sibarita, en ocasiones viajaba a alguna parte, o en algún proyecto secreto que después nos relataba a Tita y a mí. Es que nunca pensaba si algo debía decirse o no en estas normas de amistad (que no son tan normas), como que me costó años, si bien recuerdo, lograr que me contara de sus sentimientos y amantes.
No le interesaba tanto el acontecer político, ni menos discutir, tuvo su corazón bien puesto, nunca pensó en sistemas egoístas. Lo que sí estará en mi memoria es que con Tita exponíamos ideas en contra de alguien (pelábamos) y Paquita nos decía:
-¿Realmente es tan mala? ¿Qué es ser mala? ¿Quién define eso? Todo es relativo…
Y quedábamos en nada.
Paquita alegre, a veces me contaba que sufría, sólo había algunos días que me decía que tenía problemas como yo. Cuando la vi llorar conmigo por primera vez al teléfono, sentí que mi amiga, era mi hermana.
 Ya Paquita, ahora si se va, dame tu mano arrugadita júntala con la mía que también es una pasita.
- Paquita yo le amo, nunca aprendí a tejer, ni tocar violín como tú, pero te disfrute cada momento y cada uno de tus tiernos abrazos. Gracias Paquita, gracias eternas por soportar conmigo las muertes, las vidas… **




(*)En eso coincidimos Paquita y yo: creamos historias, generalmente de amor meloso, tal vez eróticas (no le pregunto tanto detalle) a través de una mirada, un roce… sólo basta un estímulo para que construyamos en los sueños este mundo que le llamamos MUNDO PARALELO.
(**)¡Qué bueno que todo esto es un sueño!

19 jun. 2012

¿QUIÉN QUIERE COMER ESTE CORAZÓN PUTREFACTO?


ACTO I
Marginal por autoexilio, provinciana y ex musa
Foránea ebria de esta noche incesante
Indigna de las apariencias
Nació del brebaje con sonido delirante
De esta pérdida del tiempo que sucede en la bohemia
Donde se repite todo una y otra vez
La vorágine de las sustancias; el tiempo inasible, el dinero no rige, menos la maldita rutina
Siente que estará observada por muchos y no acabará de reír con sonrisa máxima
De hablar estruendosa para que todos oigan
A la ebria, ridícula, inteligentonta
AURORA
Vomita Aurora, estas pálida.
Y sola de nuevo, pensó que se había acabado su mayor miedo (flash back común en su noche):
“Sólo adornaba su cuerpo aquel collar de perlas
El dedo índice recorría entre la obscuridad
La silueta quieta de amantes.
Esa noche hicieron el Universo infinito en cuatro paredes,
Rieron embriagados del vino de sangre
Cada atardecer era un día de despedida.
Los misterios se descubren en el Niágara de fluido
Las almas se llamaron
y si después el mundo se derrumbara sobre sus cuerpos
Nada callaría el canto de uno sólo que formaron.”

No tiene familia ni amigos ni cama esta noche
¿Y si los tuviera?
Qué importan
Lastimera como perra parida en carretera
Sólo está en la mente de Luciérnaga Aurorada el cuerpo en podredumbre de ÉL
Las larvas que carcomen probablemente sus ojos miel, piel descompuesta que fue una (otra noche en el pasado), con ella.
ACTO II
AURORA: Ya, ya pasó (risa estrepitosa, sonrisa máxima)

9 jun. 2012

SUBLIMADAS


¡Un salud a todas mis mujeres!
Rompimos (perdón) hicimos mierda la huincha
¡Lloramos de alegría! porque entendimos por fin
Que nuestra energía radiante emanaba como gotas policromáticas por nuestra cáscara
Al final ésta con el paso del crudo tiempo
Se arrugaba y crujía
Ya era tiempo de instrumentalizarla.
EL sociedad nos rotuló
Nosotras bailamos incesantes, locas, en éxtasis…
Las latentes del ser.
“No nos escindan más”, aunque no se lo pediremos, lo afirmamos:
SOMOS HERMOSAS


-          ¡Bulliciosas panfletarias y reclamonas! (con voz aguda) Éstas son todas unas peludas amargadas.



Sin saber que las Bacantes estaban sin histeria y aullando
Llegando al triple, al múltiple ¡AHHHHHH!
Porque habían roto no sólo la huincha,
Sino también el dogma, la estética y SU TELEVISOR.