3 nov. 2012

Matriz



En el útero se prefiere vivir protegida
El alimento siempre está fresco
Los dedos no sangran con cuchillos mal usados.
Volver a mis úteros
Revolverlos según mi antojo y deseos
Ir de uno a otro
Renegarlos, resolverlos.
Cholita, para las fiestas
De los nietos de mi General.
Cuiquita, para las cumbias
De los nietos que serán marginales
De generación
En generación.
Amén por eso dijo la Iglesia prostituida,
Pasemos la ofrenda
Pidamos el diezmo.
La mayor herejía de sostener
dioses multimillonarios que compran el país a trozos.

En algún bar perdido,
Vago por ningún lado.
Río amarga de lo que mi <<tercer ojo>> ve
Ya sé con quién te acostarás
A quien mirarás
Que novela ves (tal vez)
O si eres rápido, tierno, bruto en la cama.
Transparencia de mis ojos y soy una intravenosa
Y te irrigo con la letra.
Atenea contemporánea
Escucha, decide, opina
Y queda en la estación
Loca, perdida
sonrisa  de pequeña hasta la muerte, longeva.
Esperando sin tejer como Penélope.
Esperando llena de títulos, libros, triunfos mundanos.
Sola, porque esta mujer deslumbra, pero no enamora.

Los úteros que me concibieron, se sorprenden de lo rápido que crezco
Mi endometrio se descama
Sangre, la siento correr como un río en mi entrepierna.

Y sueño, con ella en coma, con la  infidelidad del otro, con que sufres amado lejano.
Galáctica, don bendito.





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