5 feb. 2013

Sol de invierno


Mi musa adorada
De lejos, te saludo
Pero te observaría,
Desnudas
Me daría pudor
Sólo
Hacer el amor a tus dos dilatadas pupilas
Y sentir tu piel.

Envidiarte la belleza
Sería maldad pura
Te admiro como una pintura renacentista
Yo no soy la flor delicada que eres tú.

Pero amándote y siendo mía
Como una muñeca encerrada en mi pieza
A la que fotografío en blanco y negro
Y ningún hombre pueda tocar.

La hermosura de tu pelo cuando se humedece
Y se vuelve rizo.
Ninguno de ellos
Verá tu alma
Como yo la veo
A nadie inspirarás
Versos más lindos
Que los que te escribo.

Solo piensan
En tu cuerpo banal
Yo te sublimo
Hasta
Tus lindos vestidos
Y tus piernas con esas medias caladas.

No hay amor más puro que éste
Muñeca, sol de invierno
Nunca serás mía
Y así lo quiero.

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