7 abr. 2013

Muerte por invierno y carroña


Sombra celeste alcanza mi túnel
Cósmico perdido en medio de la muchedumbre.

Te escondes,
no quieres perder.
Los astros que se constelan ante tu presencia.

Nunca te eclipsaré.
Soy la luna que se quedó menguante.
Mis pedazos perdidos están mas allá
del cielo que ven los mortales

Este corazón está en bandeja de plata
Está enfermo
Y no lo entiendo.
Este corazón está expuesto a
Los buitres
Que han saciado su sed de carroña
Con un trozo enfermo
Descompuesto
Por dentro.

He cargado un secreto entre las comisuras de las arrugas
que cubren mi cara de rosas a medio abrir.

Me recordé
hace décadas
allí en el norte
en las mineras
cuando escuché una mujer agitadora
y me enseñó mi libre pensamiento.

Me recordé 
en tu cama llorando
de espaldas a tus ojos
que no vieras
la frialdad
de tu tacto.

Me recordé
maldecida
por rara
allá y acá
lejos y cerca.

Deseo que nunca sepas lo que es vivir más cerca de la muerte.

Mi cuerpo desarraigado
se prepara para otro invierno.

Lola Violeta violenta, violentada por todos.
Su historia imaginaria es la colectiva
sus venas llevan la sangre
de mujeres dolientes:
no conocemos la palabra
rendición.

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