25 may. 2014

Desvanecer

“El neoliberalismo desdibuja los Estados y la soberanía, se apropia de nuestros recursos, uniforma la identidad mundial y explota a las personas.  Ya ni siquiera la burguesía nacional decide. Por eso, tenemos que dejar en claro que estamos enfrentando al imperio, a un sistema que nos discrimina por ser mujeres; tenemos que estar aún en los espacios en donde no nos llaman, y convencer a la sociedad que sin nuestra presencia y propuesta, las cosas no están completas.” - Sandra Morán

Espero,
con el tiempo,
desvanecerme hasta ser una con todas,
las que resisten
y esperan nuestro retorno a la sabiduría.
Ver los ojos de mis ancestras
las que con manos tullidas en cloro
me entregan el amor universal
para luchar día a día.
Que mis muertas revivan en nuestros gritos
y escribamos qué es poder,
retornaremos a los espacios que fueron nuestros,
el saber milenario nos lo dirán las arrugas.
Nosotras, las que fuimos y somos la fuerza,
quienes eran las voces decidoras de su destino
se reencarnan en nuestros pasos.
Tejeremos la red entre nosotras,
descubriremos la maleza,
el conocimiento impuesto,
la mano invisible que nos destruye,
para arrojarla lejos de nuestros destinos.
Pues somos tierra, fuego, agua,
somos polvo de estrellas
y se morirá este cuerpo carcaza
mas no el espíritu.
Mi alma que ha recorrido tanto
terminará esta última vida humana
con la esperanza de desvanecer habiendo cumplido
la tarea de propagar la libertad.
Nos enseñaron que somos silenciosas,
complacientes,
nos vistieron de mujeres de bien,
nos mienten todos los días
que somos todas y todos iguales en la tierra.
No me digan mentiras,
que aun escucho el fuego en Carmen,
las largas esperas de Margoth en el Hospital.
La joven werken
me abraza y somos una,
sonreímos cómplices de un silencio
que se transforma en un gran canto de esperanza.
Enclaustradas y sin platita pal pan,
cuántas estarán cubiertas de manchas moradas,
no están solas,
aquí mi mano y la de muchas más.
La niña que ya no juega a la ronda,
y todos quienes saben que cada noche
a ella la hacen mujer a la fuerza
su sexo rasgado y sangrante,
no conmueve al animal ni a los cómplices
de tan cruel vida.
Aquí mi mano y la de muchas más.
La que ama a otra mujer,
y se les mira con asco,
se les ofrece en la calle mientras caminan de la mano
"volverse mujeres".
Valientes amantes.
No están solas,
aquí mi mano y la de muchas más.
Las conocedoras de la mapu y sus bondades,
las que se organizan por recuperar lo arrebatado,
que deben escuchar que les digan feas, negras, cholas e indias.
Nuestras abuelas trabajadoras desde pequeñas.
Nos arrancan estos ojos manchados de espejismos,
temblorosa en mi cuarto no lo lograré,
ni tu tampoco hermana.
Mas juntas seremos el tralkan que despertemos nuestros pueblos de la somnolencia sujeta.