17 dic. 2016

Aihavadrim o cómo alumbrarse



Al final terminé publicando.
Con poemas no editados en una antología de poemas llamado "Silvestres y Eléctricas" de la Editorial Helecho Cartonera de Puerto Montt y en mi regalón plaquette de poemas (antesala del poemario) "El viaje de la heroína" de la editorial Alto Horno de Concepsound. 2016, año de mono  de fuego, estuvo TRÍgido y tragicómico.

Esto decía cuando estaba borracha: "nunca publicaré porque me da una soberana paja postular a los fondos del libro" y entre copa y copa, plaf! salieron de chiripa papeluchiana estas dos publicaciones.

Lo cierto es que post cierre de Facebook/autoexilio/introspección astrológica estoy comenzando a editar mis poemas y ya casi nadie leerá este blog... es como ordenar el vómito y dejar de pensar el poema como un diario de vida acabronado, mentiroso y charlatán, calificativos que me vienen bien en la escritura y siempre estarán.

En fin, tendré de esta plaquette en mis manos, por si se animan, los poemas que aparecen están en el blog pero "crudos". Conocí a una maestra jedi de la poesía, la que me ha introducido a la belleza de remirar los escritos y pulirlos, pa' que no digan que una no es pulía, también hay que tener espada láser con las letras.

Igual seguiré subiendo los poemas "crudos" aquí, porque la tecnología nunca ha sido muy amiga mía, y siempre se puede incendiar el respaldo.

Hasta que nos pillen.
Au revoir.

26 sept. 2016

Jumperproleta 1

Se levanta como todas las mañanas.
Corriendo la alarma de a cinco minutos.
En su lugar imaginario, cálido, mientras teclea absorta en ese mundo con los dedos trizados de frío, la interrumpe el café y su propia risa autómata. Le escribe a un par de chicos, cuál cae.
Pasa por los cementerios, saluda en silencio a los abuelos. Cuando va a la escuela, piensa los días que faltan para vacaciones, y cuando vuelve de vacaciones comienza la misma cuenta regresiva.
Se despertó descubierta en cucaracha: se dice al espejo Gregorio Samsa, se dice Mudita, se dice Niña Proletaria. Se pega a sí misma al espejo, una puta estafa piensa esta hueá. La casa está extraña, todo sucio, la wawa llora – venga pa’ acá mi niñito. La mamá sale hecha furia, con un viejo nuevo seguro.
Niña-mujer, asiste a la fiesta, prefiere evadirla en drogas, mira concentrada los ritos de apareamiento, ahí no hay sexos, sólo cuerpos, que se mueven torneando sus plumas, tiran y encogen el deseo, a veces se le achican como la ropa cuando se pone en la lavadora, o si tienen suerte, es de rojo que tiñe hasta la prenda más blanca.
En fin, ese rito, no pertenece, no juega bien, es bien torpe, por lo que prefiere estar ahí mirando mientras baila, sutilmente, le prestan un vaso, va por otro, va al baño, se siente mal. Los paraguas estaban mezclados con doko, o mierda de perro, que se yo.
Eres tan fea cabra, piensa -por qué re chucha no cerró las piernas esa vez, ahora tiene la guata con estrías, ni bikini puede usar.
Pendejo no deja de chillar, la gente chilla en la micro, chillan como en fiesta, que no dura, el sábado ya es gris de nuevo, Mira pa´juera, llueve, llueve que se le mojan los calzones, llueve que no dura ni el alisao´, llueve que no pasa el cuarto medio.

Planifica ser el nuevo número suicida en el país de los suicidas.

17 ago. 2016

TRAPO (o la heroína vuelve a viajar)




Desvelo, insomnio, arcadas
Tumores
Malos amores
Patologías
Pastillas y pastillas
las deudas
la plata falta
Artritis
Pérdida de memoria
Diabetes
pero pienso en las deudas...
La tragicomedia qué me hace reír la vida.

Encontrar la muerte a la vuelta de la esquina
cuando se anda en bici para salvar una casa,
o cruzando la calle cual perro en invierno,
yo pienso -por favor que alguien se apiade de ese perro, lo tome de la patita y lo corra a la vereda. Ahí lo hizo un joven, lo mira con carita de pena, vale callampa la vida de los animales, o sea de nosotros.
Antes que más y más autos lo aplasten y disgreguen sus tripitas de perrito huacho por la calle. Lo arrastra, camino un par de cuadras y otro perro muerto y así.

La autobiografía la cree el que me cree (ilusión morbosa)
Ahí a analizar literatura (masturbación académica)
Él y ellos y ellas me creyeron en el proyecto de escribir y estas inspiraciones 
objetos
objeto de escritura - sujeto lírico - recursos literarios - redundancia 

La excesiva cacofonía, Camila ese desborde de palabras que repites una y otra vez, recorta adjetivos, pégale un knock out al final, que no parezca texto de diario de vida, por favor, termina el puto poemario.

De territorios lluviosos, tropicales o húmedos.
Vosotros también creísteis y me engañasteis:
Domesticada y colonizada, tienes que caer en el rito de apareamiento, mueve el pelo, sonríe, adula lo que hace, contornea, hace más cintura, mañana "empieza la dieta", no seas maraca pa' tus cosas, nadie te va a querer con esa actitud niña. Demasiado altanera, muy autónoma, no sirve, denegada.

Yo también me he creído en la ingenuidad.
O me (nos) quiero creer en la esperanza.
Cabra lesa, te pasa por ver tanta película y telenovelas.

Las pieles han pasado y se exhiben entre las copas

Tus tendencias a los vicios, ludópata, borracha y drogui. Por favor, tienes que rendir y producir, para eso naciste.

Como discursos de premios y derrotas
hay que acabronarse para creérse uno y mirarse al espejo con dignidad.
Esos libros de autoayuda que les salen telarañas no sirven.
Sin ninguna copa de premio, de trofeo.
Ni buena para el deporte, para ninguna cosa, oye... 
Y muchas copas rotas
Porque claro, se te caen todas y botas vino a la alfombra inmaculada
Y el vino regado qué lástima
Y los chakras desalineados (o súpermegahiper alineados el problema es la sociedad no soy yo).
Tantas consultas (cada terapia no es barata sabrán)
Ardiendo la culpa 
Porque la biblia dice que todos tus ritos son paganos
Ritos mágicos
No pude atrapar la locura.
Te ganó, porque así naciste, tan rara.

Para quedar desecha llorando entre los rayos y truenos que mueven la casa de madera.
Medita en esa aura azul que está transparente, a la que entran las malignidades de los malos amores.
Mientras la raspaban y le sacaban el feto a la hermana
Yo tenía tu mano amada, lloraba contigo en mi cama, tiritaba
-Esto se va a legalizar, loca, vamos a dejar los pies en la calle, I promise you baby.
Qué esto de no escapar a la ultraconciencia
y soñar con tantas vidas.
Y la obra inasible.
Me duelen tus entrañas.
La urticaria de la desesperación, tanta hipocresía al sentimiento.
Máscaras sobreactuadas. Patetismo ilustrado.

Miedo al amor.
Miedo al arrojo.
Vergüenza al ridículo.
Vergüenza al dedo acusador.
Son puras hueás, dijo el tata.

Quiero terminar este viaje heroico de mi sangre.
Fundiendo el abrazo de los cantos que aún persisten en
La conciencia de que esa búsqueda de LA plenitud es inútil

Pero permite respirar un segundo más.

4 abr. 2016

Ya no hay arrojo




Es esa sensación de infinito placer por conquistar
sin conquistar al otro.
Estas ganas de fusionarme con el amor encarnado en un cuerpo.
Tal vez no llegué al fondo, pero vi la muerte y morí también y fui nada.

Nos programaron. Prozac, sertralina, cigarros, café, ravotril + marihuana, marihuana + coca, cigarros + vino + ron + pisco, sexo recalcitrante, sexo sin mirar, otra taza de café, eszopiclona, vigorexia, plástico tecnológico, coca-cola, junto, por sobre, para, hasta dopar la vida misma que duele.
Nos tiene que doler juntos.

Todo momento puede ser una urgencia y se aplaza para el cartón, para el reputo éxito, para ir al salón, -porque mis uñas están carcomidas tanto hablar filosofía-, sin ninguna conclusión más que vivimos en un mundo ilógico (gracias querido secreto lector).

Atlas. En esa condena para que vayai cachando. Porque si me pongo tacos me duelen los pies y todos los hombres me quedan chicos, dijo mi diminuta bisabuela. Y si me pongo zapato bajo no soy lo suficientemente señorita ¡espera! porque si estoy joven (inexperta para el trabajo), acosable sin embargo. Si estoy vieja, soy menopáusica e inservible para el trabajo, búscate un taxiboy de moda, botox y ya está.

Que los buitres me coman las entrañas porque de cáncer moriré igual y la piel tirante amada, todas las mordidas, los besos para no cometer el canibalismo, las palabras que me dejaron en sus altares son pura bobería porque no te arrojas.
No te arrojas, ni te arrojarás.
No se arrojan, ni se arrojarán.
El amor no se compra con tarjeta.
El amor se lanza y ya.

Nos reencontramos como es usual
Nunca tuve miedo de abrazar la locura, ni la tendré.
Podré estrellarme mil veces por creer que ahora sí debo arrojarme.
¿Es que ustedes si le tuvieron miedo a la fugacidad eterna y de mi siempre cambiante?

Todo es slogan
la política es panfleto o marketing
la poesía es panfleto o marketing
¿Qué es lo real?

Ya no hay tiempo para preparar el jardín.
Me lo quitaron en el cubículo y el tac tac del computador.
Debo sumergirme en este mundo y descubrir el museo acuático de mis recuerdos borrados.
Debo sumergirme en este mundo y rescatarme de la superficie aparente de las cosas.
No deseo poseer nada, ni siquiera a mi.

¿Por qué no te arrojas cobarde y vienes a la ciudad de la incesante lluvia?


13 ene. 2016

Primer día

Soy la medusa pero,
la serpiente cascabel se coló en mi cama
Corrijo: bailó en mi cama.

Su figura curva y rítmica se coló entre mis piernas
Me devoró la culpa
Me desprogramó el dogma
Serpienta negra
Serpienta dorada del sol
Ojos moros
Ojos de oro.

Maneja con la furia de querer vivir la vida
Manejando el manubrio
También mis caderas a su antojo.
Ahora que ya no está presa de los celos amantes
Somos nosotras sus presas.
Pues la serpiente hipnotiza con su música
Y sus gustos serpentosos.

Controla el seseo
El deseo lo desborda y su veneno rompe la vasija de mis anhelos.

Pensé que cual tragedia el destino inexorable me mantendría dentro de ella muchos meses digiriéndome y yo, consciente pensaría todos los días en mi desintegración.

Escape a tiempo para ver como la serpiente viaja con destino a campos y desiertos floridos.
Mientras yo libre tomo la flauta para atraerla por el primer día para que el resto de sus días baile a su antojo.


Tal vez me regenere en serpiente.