17 ago. 2016

TRAPO (o la heroína vuelve a viajar)




Desvelo, insomnio, arcadas
Tumores
Malos amores
Patologías
Pastillas y pastillas
las deudas
la plata falta
Artritis
Pérdida de memoria
Diabetes
pero pienso en las deudas...
La tragicomedia qué me hace reír la vida.

Encontrar la muerte a la vuelta de la esquina
cuando se anda en bici para salvar una casa,
o cruzando la calle cual perro en invierno,
yo pienso -por favor que alguien se apiade de ese perro, lo tome de la patita y lo corra a la vereda. Ahí lo hizo un joven, lo mira con carita de pena, vale callampa la vida de los animales, o sea de nosotros.
Antes que más y más autos lo aplasten y disgreguen sus tripitas de perrito huacho por la calle. Lo arrastra, camino un par de cuadras y otro perro muerto y así.

La autobiografía la cree el que me cree (ilusión morbosa)
Ahí a analizar literatura (masturbación académica)
Él y ellos y ellas me creyeron en el proyecto de escribir y estas inspiraciones 
objetos
objeto de escritura - sujeto lírico - recursos literarios - redundancia 

La excesiva cacofonía, Camila ese desborde de palabras que repites una y otra vez, recorta adjetivos, pégale un knock out al final, que no parezca texto de diario de vida, por favor, termina el puto poemario.

De territorios lluviosos, tropicales o húmedos.
Vosotros también creísteis y me engañasteis:
Domesticada y colonizada, tienes que caer en el rito de apareamiento, mueve el pelo, sonríe, adula lo que hace, contornea, hace más cintura, mañana "empieza la dieta", no seas maraca pa' tus cosas, nadie te va a querer con esa actitud niña. Demasiado altanera, muy autónoma, no sirve, denegada.

Yo también me he creído en la ingenuidad.
O me (nos) quiero creer en la esperanza.
Cabra lesa, te pasa por ver tanta película y telenovelas.

Las pieles han pasado y se exhiben entre las copas

Tus tendencias a los vicios, ludópata, borracha y drogui. Por favor, tienes que rendir y producir, para eso naciste.

Como discursos de premios y derrotas
hay que acabronarse para creérse uno y mirarse al espejo con dignidad.
Esos libros de autoayuda que les salen telarañas no sirven.
Sin ninguna copa de premio, de trofeo.
Ni buena para el deporte, para ninguna cosa, oye... 
Y muchas copas rotas
Porque claro, se te caen todas y botas vino a la alfombra inmaculada
Y el vino regado qué lástima
Y los chakras desalineados (o súpermegahiper alineados el problema es la sociedad no soy yo).
Tantas consultas (cada terapia no es barata sabrán)
Ardiendo la culpa 
Porque la biblia dice que todos tus ritos son paganos
Ritos mágicos
No pude atrapar la locura.
Te ganó, porque así naciste, tan rara.

Para quedar desecha llorando entre los rayos y truenos que mueven la casa de madera.
Medita en esa aura azul que está transparente, a la que entran las malignidades de los malos amores.
Mientras la raspaban y le sacaban el feto a la hermana
Yo tenía tu mano amada, lloraba contigo en mi cama, tiritaba
-Esto se va a legalizar, loca, vamos a dejar los pies en la calle, I promise you baby.
Qué esto de no escapar a la ultraconciencia
y soñar con tantas vidas.
Y la obra inasible.
Me duelen tus entrañas.
La urticaria de la desesperación, tanta hipocresía al sentimiento.
Máscaras sobreactuadas. Patetismo ilustrado.

Miedo al amor.
Miedo al arrojo.
Vergüenza al ridículo.
Vergüenza al dedo acusador.
Son puras hueás, dijo el tata.

Quiero terminar este viaje heroico de mi sangre.
Fundiendo el abrazo de los cantos que aún persisten en
La conciencia de que esa búsqueda de LA plenitud es inútil

Pero permite respirar un segundo más.