17 dic. 2016

Aihavadrim o cómo alumbrarse



Al final terminé publicando.
Con poemas no editados en una antología de poemas llamado "Silvestres y Eléctricas" de la Editorial Helecho Cartonera de Puerto Montt y en mi regalón plaquette de poemas (antesala del poemario) "El viaje de la heroína" de la editorial Alto Horno de Concepsound. 2016, año de mono  de fuego, estuvo TRÍgido y tragicómico.

Esto decía cuando estaba borracha: "nunca publicaré porque me da una soberana paja postular a los fondos del libro" y entre copa y copa, plaf! salieron de chiripa papeluchiana estas dos publicaciones.

Lo cierto es que post cierre de Facebook/autoexilio/introspección astrológica estoy comenzando a editar mis poemas y ya casi nadie leerá este blog... es como ordenar el vómito y dejar de pensar el poema como un diario de vida acabronado, mentiroso y charlatán, calificativos que me vienen bien en la escritura y siempre estarán.

En fin, tendré de esta plaquette en mis manos, por si se animan, los poemas que aparecen están en el blog pero "crudos". Conocí a una maestra jedi de la poesía, la que me ha introducido a la belleza de remirar los escritos y pulirlos, pa' que no digan que una no es pulía, también hay que tener espada láser con las letras.

Igual seguiré subiendo los poemas "crudos" aquí, porque la tecnología nunca ha sido muy amiga mía, y siempre se puede incendiar el respaldo.

Hasta que nos pillen.
Au revoir.