16 jun. 2017

Planos

Saliendo del cuarto.
En el auto subterráneo, la neblina y el amigo,
su ropa son gajos de naranja.
Dice: Conducir es caminar.
Nos vamos a morir.

Todo se quedó adentro, sin llave.
El frasco está cerca pero lejos.
El viaje me hace sentir
Ín
fi
ma.

En un mundo donde puedo escribir en un sobre de aviso de seguros.
Soy. Soy sola una persona que escribe mal,
mientras observa el morado verde de las hojas en la noche.
Y los pequeños arcoíris entre medio de cada espora.

Se me desfragmenta el corazón,
no hay límites, ser panóptica.
Soy. Soy solo una persona compulsiva
con la razón de encontrar sentidos a la existencia.

Adiós todo.
La guerra política esta noche no.
La toalla blanca está repleta de terceros ojos.
La risa abunda en la boca de los tontos,
Amo ser una tonta.

El cielo y las estrellas son mandalas sobre mí.
Los tres volcanes del lago Calafquén.
Amanece y estos tres vibran incandescentes.
Son lava palpitante sobre el lago.
Y medito pensando en el microsegundo más lindo de la vida,
como cuando desperté en su cuello.

Cae el peso del mundo.
Ya no soy más Atlas,
Una ex titán descubre los planos.
Ahora Prometeo se reencarna en las cumbres.
He descubierto el fuego en la punta de mis dedos.

Soy la madre oceánide,
Clímene en la última faja de tierra.
Me he liberado,

y sólo yo sé el secreto de lo visto con estos ojos. 

Los monstruos de mi casa

Basado en el nombre del documental


Los monstruos de mi casa
Se esconden en la luz
En la escuela es sólo mi abuela.
Y la rabia que siento yo por dentro.

Los monstruos de mi casa.
Me esperan cada noche.
Me miran con el rabillo del ojo.
Me bañan en yogurt ácido.

Los monstruos de mi casa.
Se arrastran silenciosos.
Una busca las paredes para no golpearse,
cuando el grande ruge.

Los monstruos de mi casa
Me persiguen por las noches,
los ojos rojos inyectados,
mi daño, tan herido.

Los monstruos de mi casa
Vivimos sin ventanas.
Me conducen en su auto.
Podría ser una jaula.

Los monstruos de mi casa.
Se blanden en batallas.
Papá ve porquerías.
Mamá llora y grita.

Los monstruos de mi casa.
Tienen lenguas vergonzosas.
De atracciones sospechosas.
Y la rabia que siento yo por dentro.